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Recuperando el criterio en tiempos de la IA

Lo que comenzó como simples conversaciones con una IA terminó convirtiéndose en algo distinto. En lugar de «preguntarle» únicamente o buscar información, comenzamos a trabajar con ella como si fuera un colaborador más dentro del equipo. Le explicamos nuestros procesos y nuestros criterios. Los cálculos y análisis que realizamos todos los días… Vamos, las necesidades específicas de un diseñador de iluminación. Y poco a poco empezamos a construir herramientas. Herramientas creadas por diseñadores de iluminación para diseñadores de iluminación.

Cuando la Inteligencia Artificial se Convierte en un Integrante Más del Equipo de Diseño

Por años, la inteligencia artificial fue presentada como una tecnología futurista reservada para grandes corporaciones, laboratorios de investigación o empresas de tecnología. Sin embargo, durante los últimos meses hemos descubierto algo que nos sorprendió incluso a nosotros mismos: la IA también puede convertirse en una herramienta poderosa para un estudio de diseño de iluminación.

Y no necesariamente de la forma que muchos imaginan. No se trata de reemplazar la creatividad humana. No se trata de presionar un botón y obtener un proyecto terminado.

Y definitivamente no se trata de dejar que una máquina tome decisiones de diseño por nosotros.

Se trata de algo mucho más interesante. Se trata de colaboración.

Todo comenzó con una pregunta sencilla

Como diseñadores de iluminación, constantemente nos enfrentamos a tareas que requieren tiempo, cálculos, verificaciones o procesos repetitivos.

Algunas son pequeñas y otras consumen horas enteras.

Muchas veces nos encontrábamos realizando cálculos preliminares, verificando distancias entre luminarias, estimando aperturas de haz o generando diagramas conceptuales para explicar ideas a clientes y arquitectos.

No eran tareas particularmente complejas, pero sí necesarias.

Y sobre todo, eran tareas que se repetían una y otra vez.

Entonces surgió una pregunta:

¿Podría la inteligencia artificial ayudarnos a resolver algunos de estos procesos?

La respuesta resultó ser mucho más interesante de lo que imaginábamos.

De usuarios a desarrolladores

Lo que comenzó como simples conversaciones con una IA terminó convirtiéndose en algo distinto.

En lugar de «preguntarle» únicamente o buscar información, comenzamos a trabajar con ella como si fuera un colaborador más dentro del equipo.

Le explicamos nuestros procesos y nuestros criterios.

Los cálculos y análisis que realizamos todos los días… Vamos, las necesidades específicas de un diseñador de iluminación.

Y poco a poco empezamos a construir herramientas. Herramientas creadas por diseñadores de iluminación para diseñadores de iluminación.

No porque supiéramos programar. De hecho, gran parte del proceso ocurrió sin tener conocimientos avanzados de desarrollo de software.

La IA se convirtió en una especie de traductor entre nuestras necesidades técnicas y el lenguaje de programación necesario para materializarlas.

Resolver problemas reales

Cada herramienta nació a partir de una necesidad concreta.

No desarrollamos estas «Apps» por el simple hecho de hacerlo.

Primero apareció un problema, después una idea y finalmente una solución.

Algunas herramientas ayudan a realizar cálculos preliminares.

Otras generan diagramas que facilitan la comunicación con arquitectos y clientes.

Algunas permiten visualizar relaciones geométricas complejas en cuestión de segundos.

Y otras simplemente nos ahorran tiempo en tareas repetitivas.

Lo más interesante es que muchas de estas herramientas no existían antes.

No las encontramos en internet.

No las compramos.

Las construimos específicamente para nuestra manera de trabajar.

La IA no reemplaza el criterio de diseño

Una de las preguntas que más escuchamos cuando hablamos de inteligencia artificial es:

«¿La IA va a reemplazar a los diseñadores?»

Nuestra experiencia nos lleva a responder: No.

Al menos no en la forma en que muchas personas lo imaginan.

Creemos que con el alcance actual que tiene la tecnología abierta, no.

 La IA puede realizar cálculos.

Puede procesar información.

Incluso, puede generar imágenes.

Puede escribir código.

Pero no puede visitar un espacio.

No puede entender las emociones de un cliente.

No puede interpretar la intención arquitectónica detrás de un proyecto.

No puede decidir qué atmósfera es la correcta para una cena familiar, un hotel boutique o un espacio de contemplación.

La sensibilidad, la experiencia y el criterio siguen siendo profundamente humanos.

Lo que sí puede hacer la IA es ayudarnos a liberar tiempo para enfocarnos precisamente en esas decisiones que realmente aportan valor.

Un nuevo tipo de creatividad

Quizá el mayor descubrimiento no fue tecnológico sino creativo.

La inteligencia artificial nos obligó a formular mejor nuestras preguntas.

A definir con mayor claridad nuestros procesos.

A explicar aquello que muchas veces hacemos de forma intuitiva.

En cierto sentido, desarrollar herramientas con IA nos ayudó a entender mejor nuestra propia metodología de trabajo.

Y eso terminó mejorando no solo nuestras herramientas, sino también nuestra manera de diseñar.

Compartiendo el proceso

Durante los últimos meses hemos tenido la oportunidad de compartir esta experiencia con colegas, estudiantes y profesionales de la iluminación.

La reacción suele ser similar.

Al principio existe curiosidad.

Después sorpresa.

Y finalmente una pregunta recurrente:

«¿Yo también podría hacer algo así?»

La respuesta es sí.

No importa si eres diseñador, arquitecto, ingeniero, artista o estudiante.

La barrera de entrada es mucho más baja de lo que imaginamos.

No es necesario convertirse en programador.

Lo importante es identificar problemas reales y comenzar a explorar soluciones.

El futuro ya está aquí, pero sigue necesitando personas

La inteligencia artificial seguirá evolucionando.

Las herramientas serán cada vez más capaces.

Los procesos serán más rápidos.

Pero creemos que el verdadero valor seguirá estando en las personas que saben qué preguntas hacer.

En quienes entienden los problemas.

En quienes tienen la sensibilidad para transformar datos en experiencias.

En quienes diseñan.

Porque al final, la tecnología es solo eso: una herramienta.

La diferencia siempre la marcarán las personas que la utilizan.

Y para nosotros, esa es quizá la lección más valiosa de todo este proceso.


Explora las herramientas

Como parte de esta experiencia hemos desarrollado diversas herramientas orientadas al diseño de iluminación que pueden ayudarte en etapas preliminares de análisis, cálculo y visualización.

Te invitamos a explorarlas, probarlas y utilizarlas en tus propios proyectos.

Porque creemos que el conocimiento crece cuando se comparte.

Y porque, al igual que la luz, las buenas ideas tienen más impacto cuando llegan a más personas.

Cálculo luxes piso

Calcula de forma aproximada la iluminancia sobre piso a partir de la intensidad luminosa, altura de montaje, distancia y ángulo de incidencia, ayudando a estimar niveles de luz en una superficie horizontal.

Cálculo área de trabajo

Evalúa la iluminación sobre un plano de trabajo específico, considerando altura del plano, posición de la luminaria y geometría del haz para estimar cobertura e iluminancia útil en la zona de tarea.

Cálculo Pared

Herramienta para estimar la cobertura e iluminancia aproximada de una luminaria dirigida hacia un muro, representando en corte la relación entre muro, piso, techo, plafón, ángulo de apertura, inclinación y el área de cobertura.

Cálculo Pared Alzado Web

Herramienta para estudiar la proyección de una o dos luminarias sobre un muro en vista frontal, considerando inclinación vertical y horizontal, apertura del haz, plafón, alturas y dimensiones de cobertura.

Traslape de ángulos

App para analizar el traslape entre haces de luz de luminarias colocadas en serie, permitiendo evaluar espaciamientos, altura de montaje, cobertura y relación geométrica entre conos de luz.

Cálculo traslape 3D

App para visualizar en tres dimensiones una retícula de luminarias dentro de un recinto, analizando cobertura en piso, traslape geométrico, proyección en muros, espaciamiento y distribución desde el centro del espacio.

Raining Fish

Animal rain is a phenomenon that is supposed to occur when water animals are swept up in waterspouts or drafts, they are then rained down, it sounds logical, but have you been to the sea recently? It´s so polluted than I wonder if the fish get in there on purpose to get out and I don't know take a look outside

Animal rain is a phenomenon that is supposed to occur when water animals are swept up in waterspouts or drafts, they are then rained down, it sounds logical, but have you been to the sea recently? It´s so polluted than I wonder if the fish get in there on purpose to get out and I don’t know take a look outside

 

1. Have you thought why the fish got into a tornado? Imagine that one day fish suddenly fall from the sky. The first imagen shows fish riding out in a storm while we wonder if they are being swept away by the waterspout or are there on purpose, the sea is so polluted that maybe they are just looking for a cleaner place to live

 

2. In the second graphic it is raining fish in the city, and why not, we are the ones who are being polluting the water, it could be that the reason is that we have a cleaner place in here.

 

3. In the third graphic We can see the full view. Unfortunately, as soon as they arrive, they will see that it is no better here, in fact we are polluted everywhere, that may explain why when the fish are out of the water, they look so desperate trying to get back in, they may just realize that they made a mistake coming here

 

4. I hope those phenomena made us think about, currently water is considered an essential human resource, but shouldn´t it be considered an essential resource for all living beings? It is never too late to start over. In the last graphic I try to show how it could be if we create a world where We can live together with all other species.

 

¡Ya vinieron a cortar la luz!

Luz y electricidad son dos cosas que están estrechamente ligadas así que es muy importante comprenderla para saber cómo sacar provecho de ella y que la implementación de la iluminación no se convierta en un problema para la ingeniería eléctrica.

Todos hemos escuchado alguna vez ese grito dentro de la colonia cuando, por alguna razón, vienen a suspender el servicio de electricidad. O que hay de aquel otro que se escucha durante algunas tormentas, ¡ya se fue la luz!
Desde 1879, cuando Edison logró que un filamento de carbono, con el paso de la corriente eléctrica, se pusiera incandescente y fuera estable, es que asociamos la luz con la electricidad.

Y ahora que han pasado más de 140 años desde aquella primera bombilla incandescente y que hemos evolucionado hasta los LEDs, es de suma importancia entender muchos aspectos de la electricidad. Conceptos como voltaje, corriente y potencia son básicos para nuestro trabajo como diseñadores de iluminación.

Empecemos por lo básico, ¿qué es la electricidad? Podemos definirla como el fenómeno físico que se presenta cuando existe un flujo de cargas eléctricas, conocido como corriente eléctrica, es decir el flujo de electrones en un conductor, igual a como corren las moléculas de agua a través de una manguera o una tubería. Viéndolo así, resulta más sencillo comprender el fenómeno de la resistencia de los materiales, la corriente máxima permitida de un conductor y la caída de tensión. Pero esos serán temas para otro día.

Dentro de la electricidad existe una ley que es básica en todo circuito eléctrico, la ley de Watt, la cual nos habla de la relación directamente proporcional de la potencia [P] con el voltaje suministrado [V] y la corriente [I] que circula por el circuito.

La ley de Watt la podemos expresar de esta forma: P = V x I

El voltaje se define como la diferencia de potencial eléctrico que existe entre dos puntos, pero para poder entenderlo mejor, y volviendo al ejemplo de la tubería de agua, pensemos que el voltaje es la presión que empuja el flujo de electrones. De esta forma la bomba propulsora de agua sería el equivalente a la fuente de tensión que ejerce presión sobre los electrones (agua). Su unidad de medida es el Voltio o Volt (V) en honor a Alessandro Volta, inventor de la pila voltaica.

La corriente representa la intensidad de electrones en movimiento dentro del circuito. Su unidad es el Ampere o Amperio (A). Es decir que, si tenemos una carga conectada a un circuito dicha carga necesitará determinado número de amperes para operar correctamente.

Y es aquí donde la ley de Watt nos ayuda a entender la relación que hay entre potencia, corriente y voltaje. La potencia es la energía que utiliza una lámpara, por ejemplo, para producir luz. La unidad de medida de la potencia es el Vatio o Watt (W).

Si despejamos la ley de Watt podemos calcular la corriente que estará utilizando un equipo.
I = P / V

Seguramente has visto que existen muchos equipos multivoltaje, es decir, que pueden operar en varios tipos de voltaje, por ejemplo 100-240VAC. Esto quiere decir que si este equipo es de 100W la corriente que utiliza va de 0.42 A (operando a 240VAC) hasta 1 A (conectado a un circuito 100VAC).

Es por esto que existen construcciones con un voltaje de 277VAC ya que la corriente que utilizan los equipos es menor (aunque su potencia sea la misma), lo que permite tener mayor cantidad de cargas en un solo circuito y manejar calibres de cable más pequeños ya que la corriente que demanda son menores.

Luz y electricidad son dos cosas que están estrechamente ligadas así que es muy importante comprenderla para saber cómo sacar provecho de ella y que la implementación de la iluminación no se convierta en un problema para la ingeniería eléctrica.

En futuros blogs estaremos abordando más temas sobre electricidad, por ahora, como dijera en aquella canción el Sr. Armando Manzanero, “voy a (a)pagar la luz” no sea que me la vengan a cortar.

 

Imagen de pvproductions en Freepik

Duda razonable

En esta ocasión quiero tratar de dar respuesta a las interrogantes que constantemente vienen después de que alguien me pregunta ¿a qué te dedicas? y es que hay una enorme incógnita en torno a que hace realmente un diseñador de iluminación.

Hablar de la labor de un diseñador de iluminación puede ser confuso y no me refiero a la parte técnica, a los luxes, lúmenes y toda la jerga que nos permite como profesionales desarrollar nuestro trabajo todos los días, en esta ocasión quiero tratar de dar respuesta a las interrogantes que constantemente vienen después de que alguien me pregunta ¿a qué te dedicas?
Y es que hay una enorme incógnita en torno a que hace realmente un diseñador de iluminación y a la par de si vale la pena o no contratarnos, para algunos solo se trata de poner “lamparitas” y cada vez más existe esta creencia de que cualquiera puede diseñar viendo tutoriales en internet, por lo que es normal que existan dudas respecto nuestro trabajo.
Cuando un diseño está bien hecho lo que obtenemos como resultado son sensaciones, una mejor apreciación del espacio y puede llegar a ser tan intangible que es difícil de mostrar todo el trabajo que hay detrás.

Quizá lo siguiente suene algo simplista pero una forma fácil de valorar el éxito de un proyecto en relación con la arquitectura podría ser respondiendo a la pregunta ¿Qué tan apropiado resulta tu espacio para desarrollar las actividades que necesitas hacer en él? La respuesta después de un diseño óptimo debería de ser “mucho” así sin más, sin embargo nos vamos viciando de lo que ya conocemos y es común que se le cuestionen constantemente sus decisiones al diseñador, pero no me mal entiendan, me encanta cuando alguien genuinamente se interesa en el proceso y lo expresa con dudas razonables.
Lo que quiero decir es que más allá de la decoración el diseño involucra arte y ciencia donde la armonía estética es solo una parte del resultado, por lo que se deben tener en cuenta más consideraciones que las del “me gusta”, la gente suele decirme “me gusta más la luz blanca” y lo entiendo, no demasiado pero lo entiendo, pero eso no significa que debas tenerla en tu habitación y hay una razón para ello que está relacionada con la forma en que funciona nuestro cuerpo, cuando estamos en un espacio bien diseñado, integralmente, simplemente se sentirá bien estar ahí, aun si no sabes por qué.

Así que en el caso de los diseñadores de iluminación, aunque cada uno tiene su propio estilo, en Umbra poco nos interesa como luce físicamente una luminaria (a menos que sea para decorar) siempre trataremos de que el artefacto sea lo menos visible, lo que importa es la luz y como convives con ella mientras te facilita tus actividades cotidianas, así que aun si no queda del todo claro a que me dedico la próxima vez que estés en un lugar que se sienta así de bien es probable que haya algún colega involucrado.